miércoles, 18 de enero de 2012

LA HERMENEUTICA ANALOGICA


macckay@hotmail.com

Resumen

En el presente artículo hemos de plantear algunos problemas relacionados al acto científico en el planteamiento de la Hermenéutica Beuchotiana (2003) como también definiremos su  determinación dentro del campo de estudio de la Antropología contemporánea, basándonos para ello en la reflexión gnoseológica asociadas al Ser y Conocer donde señalaremos además las posibilidades intuitivas propias del conocimiento, reconociendo para ello los condicionamientos individuales en los investigadores, que influyen de modo importante sobre el enraizamiento del sujeto en un área civilizatoria a manera de una identidad para Conocer.


Palabras clave


Postcultura, Realidad, Ente, Inka, conocimiento, manifestación cultural, patrimonio.

Introducción

1.- El Inka como realidad es y esta en la síntesis genética de la forma cultural andina.
2.- Los pueblos están únicamente en la creciente distancia de la trama vital del Inka.
3.- El investigador conoce la Cultura en cuanto reconoce el origen de su tipo actual humano y penetra fuertemente en su concepción.  
4.- Un acto es valido porque se inspira en el recuerdo del Inka, así la manifestación cultural existe solamente como totalidad evolucionada en el recuerdo de si mismo.
5.- Es la ciencia un acto ritual de modo lógico desde la inteligencia, un ejercicio tradicional regular y genuino muy cercano al arte.
6.- la materia contiene en su intimidad el embrión de la cosa que ha de constituir luego.     
7.- el rito dimana y concluye en el Inka.

a)     La realidad.

Es el alma de la cultura la fuente en que se nutre el sentido, origen y devenir de las cosas humanas, por esto nuestra ciencia debe acercarse a la universalidad de la Cultura para concebir la primera verdad ¡El hombre esta aquí por si mismo!

Lo que para el presente estudio conviene enunciar como fundamento es la unicidad poética en que el mundo se manifiesta, es mediante el ritual o actividad del Ente, como las cosas se integran equilibradamente. Por ello decimos que la vida del mundo en el Ego del hombre se hace plenamente en el acto ritual, en otras palabras el modo como se expresa la vida es el trabajo humano con que una cosa es animada gracias a la expresión del genio civilizatorio. Es esta idea la semilla por el que el investigador puede concebir la realidad integra, plena y total de la forma cultural. Esta es la afirmación que nos puede servir como fundamento para tratar el problema de la realidad desde la Antropología. Por ello consideramos que la ciencia que concierne al problema del hombre debe resolver la cuestión del Ser Humano en el devenir de las cosas, por lo que ha de adquirir los conocimientos por experiencia directa en lo substancial del alma de una cultura para dar luego con la esencia que involucra a toda etnografía.

b)    La relación del mundo con nosotros.

El patrimonio cultural en una civilización tradicional es la expresión de una forma cultural cuya epifanía halla su sentido identitario en el Ser. Es por ello que la validez y eficiencia del rito -como acto de trabajo-se basa en la transmisión interrumpida de conocimiento fundado en oficios.

El mundo es esencialmente sintético, inmutable y completamente no manifiesto, conviene en su estado la posibilidad vital de todos los seres nacidos y por nacer, es por esto que todo elemento cultural antes de ser efectuado es semejante a si mismo en el estado unitario de su alma germinal para  luego devenir en generatriz anímica, asimilándose la identidad de la cosa en términos de la herencia telúrica en una relación equivalente entre el artefacto y el medio ambiente. ¡Definitivamente el lenguaje  tradicional es divino porque tiene vida propia! 
La manifestación Cultural se da como gnoseología de las cosas integradas al paisaje, ya que estas son hechas en forma de cualidad de conciencia que refleja la empírea del intelecto del Mundo. Los elementos culturales recreados por el hombre sirven también como importantes obras de arte por las cuales los individuos avivan un acercamiento egotico mediante la concepción de los símbolos. Por todo esto diremos que la actividad humana en una civilización tradicional es una reproducción del orden y por ello constituye el acto de reconocimiento por excelencia que media entre el Ser y Conocer. Dicho de otro modo el trabajo-que comprende a toda manifestación cultural- es el modo social por el cual se manifiesta el mundo en la estructura ordenada de la sociedad.

c)        El acto cognoscente como entidad viva.

Como derivado del problema de la realidad, se nos plantea ahora el problema del Ente como conciencia, desde Heidegger este es el problema se impone como una cuestión básicamente gnoseológica y por esto es conveniente a la formulación del tema que nos concentra en este artículo.

Diremos exclusivamente que no hay conocimiento sin cultura, es decir que todo aproximación a la cosa se vincula al modo mental que le aprehende en su síntesis cognoscitiva, lo mismo diremos de modo más universal, que no hay Ente expresado sin una semilla. Ya que El Ente toma su realidad al estar implicado  necesariamente en la génesis del mundo, así en tanto algo existe su desarrollo como actividad estará condicionado al trabajo como medio de conocimiento. El ente implicado en la realidad no significa una reproducción pasiva del Ser. El Ente en su desarrollo por conocer tiñe las posibilidades egoticas en su condicionamiento temporal para generar un despliegue que constituye la negación de las cosas. Todo esto nos permite plantear lo siguiente:

Si El ente esta implicado en la realidad egotica ¿hasta que punto conocer es reconocerse en Ego? El conocer esta fuertemente relacionado  al acto vital como todo limite natural, así se conoce en cuanto se reconoce la no actualidad de ego seminal, que nace en un estado postcultural de modo ancestral de Áurea eternidad. El conocimiento por esto no dista de una identidad que es garantizada en la pura inteligencia de la tradición que se armoniza en el ego de las cosas. El Inka es la célula germinal desde donde brota la conciencia que existe y genera la unidad dinámica que alcanza las cosas.

Diremos en conclusión que NO se puede valorar el conocimiento por la sola medición cuantitativa de las cosas como se propone en el método analítico de la ciencia occidental y menos aun por una apreciación subjetiva como propone Foucault (1966). el valor que garantiza la comprensión de un hallazgo es el grado de correspondencia que se guarda entre la imagen concebida y el Weltanschauung que la expresa por ello diremos que la ciencia como ejercicio de conocimiento esta vinculado a una situación en base a los códigos propios de la forma mental de una civilización.

¡La ciencia en verdad es una expresión del genio Nacional!

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